Inicio » 2015 » Octubre » 8 » CLASES DE AVAL
10:44 AM
CLASES DE AVAL

 

          Existen diversos criterios de clasificación:

          Por la persona del avalista: podrá ser un firmante o un tercero

          Por la persona del avalado habrá de ser necesariamente un obligado cambiario, pero la ley distingue el que se presta a persona expresa del que lo es a una persona implícita (art. 36 in fine)

          Por el lugar del título en que se hace constar el aval, este puede figurar en el cuerpo principal de la letra o en un suplemento adherido al cuerpo principal, nunca podrá ir en documento separado

La clasificación más importante es la que contrapone los avales generales o plenos a los avales limitados. Si no se hace constar ninguna limitación, el aval se considera general y el avalista estará obligado en los mismos términos que el avalado, dado que la obligación del avalista es igual a la del avalado. Si éste ha asumido la totalidad del importe de la deuda el avalista responderá también del pago del total de la misma; de la misma forma si el avalado se obligó sólo a una parte su garante responderá de la misma manera.

Pero independientemente de que el avalado haya asumido su obligación por toda o parte de la suma de la cambial, la ley permite también al avalista garantizar el pago de la letra por cualquier cantidad menor, dado que no se impone límites a la función de avalar. Ahora bien es importante que si al firmar el aval no se hace constar ningún cláusula o mención especial, se entiende que se garantiza la deuda cambiaria en los mismos términos que la haya asumido el avalado. Por consiguiente, si el avalista no desea responder del pago de la misma cantidad que el avalado, debe hacerlo constar expresamente ya que en otro caso el aval se presume por el total.

En relación con la persona del avalista, el supuesto normal es que la persona que presta el aval sea ajeno al círculo cambiario, lo cual manifiesta libremente su propósito de garantizar el pago de la letra; evidentemente es más adecuado a la función de garantía del aval que el avalista sea un nuevo obligado cambiario, es decir, otro responsable del pago de la letra que se añade a los ya existentes. También puede ser avalista el obligado cambiario.

 

3. REQUISITOS FORMALES

La ley exige que el aval conste en la letra o en su suplemento mediante las palabras “por aval” u otras equivalentes, siempre que den a entender la voluntad de garantizar el pago de la letra; además es necesaria la firma del avalista. El nombre de la persona a quien se avale es también necesaria, ya que la finalidad del aval no es garantizar en abstracto el pago de la letra por todos los obligados, sino por uno determinado; sin embargo, no se trata de un requisito esencial de validez pues la ley cambiaria en su afán de reforzar la posición del acreedor equipara la omisión del nombre del avalado a una designación implícita, considerando como avalado al aceptante y en su defecto al librador.

Aunque la ley no establece la exigencia de la fecha del aval, se trata de un elemento importante como en toda declaración cambiaria, ya que puede tener utilidad para determinar si el firmante tenía la capacidad para consentir el aval en el momento en que lo firmó.

 

4. EFECTOS QUE PRODUCE EL AVAL

Se recogen en el art. 37 y así en su párrafo 1º se afirma el carácter autónomo del aval y en su segundo párrafo se establece la subrogación del avalista en los derechos del acreedor cuando aquel le haya efectuado el pago. Respecto al párrafo primero cabe señalar que en la regulación del C. Com el avalista podía oponer al acreedor las mismas excepciones que el avalado; en la regulación actual, por el contrario, el aval es obligación autónoma y se mantiene su validez aunque la obligación garantizada sea nula, salvo que lo sea por vicios formales.

La autonomía del aval llega hasta el punto de que el tenedor puede demandar directamente al avalista, sin dirigirse previamente contra el avalado y también puede demandar a ambos conjuntamente, e incluso en unión de los demás obligados cambiarios, así lo tenemos claramente establecido en el art. 57. Además si se avaló al aceptante, el avalista podrá ser demandado sin necesidad de protesto. La obligación del avalista nace cuando incumple su avalado; sin embargo, el garante no pasa a ocupar subsidiariamente la posición del afianzado sino que su obligación es solidaria frente al acreedor cambiario.

 

Relaciones entre los sujetos cambiarios

a) Entre el avalista y el tenedor

En este supuesto el avalista responde de igual manera que el avalado pero no podrá oponer las excepciones personales de éste, sino las suyas propias porque su responsabilidad no es subsidiaria, sino solidaria, es decir que el acreedor no necesitará dirigirse primero al avalado en reclamación del pago de la deuda para ir luego contra el avalista si aquel resultó insolvente, sino que puede dirigirse indistintamente contra cualquiera de los dos incluso contra ambos conjuntamente; es más aunque se hubiese iniciado la acción contra uno de ellos esto no impedirá proceder contra el otro

 

b) Entre el avalista y los demás firmantes no avalados

El avalista que haya pagado la letra tiene la misma acción que tendría su avalado contra los obligados anteriores, por lo que si fue avalista por un endosante tendrá acción contra los endosantes que le

precedan, contra el librador y aceptante, en su caso. Si lo fuera por el librador, la tendrá contra éste pero no respecto a los demás porque es el último de la escala de regreso.

c) Entre avalista y avalado

          Si el avalista pagó la letra podrá accionar contra su avalado quien a su vez podrá repetir contra los obligados anteriores salvo que el avalado fuese el aceptante, porque a éste no lo asiste ninguna acción cambiaria de regreso contra ningún otro al ser el principal obligado

Categoría: Artículos | Vistas: 606 | Agregado por: amiwesty | Valoración: 0.0/0
Total de comentarios: 0
avatar